Desde que te vi sonreír,
mi corazón empezó a latir.
Eres como una linda flor,
que llena mi vida de color.
Cuando te veo quiero sonreír,
porque me haces muy feliz.
Tus ojos brillan como el sol,
y tu amistad vale un montón.
Si un día estás triste,
yo te quiero animar.
Siempre puedes contar conmigo,
porque te quiero de verdad.
Eres especial para mí,
como una estrella en el cielo.
Nunca dejes de sonreír,
porque alegras mi corazón entero.
Este poema es para ti,
con mucho cariño y amor.
Espero que te guste mucho,
porque lo escribí con el corazón.