Hay dicen un viejo vate atrevido:
Un pie tiene en la tumba, otro aún vivo[1];
Observador presunto reflexivo
Del acceso poder judicial nítido.
Sólo a tal dicho poder referido:
Juez y magistrado va al selectivo[2]
Con severa oposición en activo
Para acceder al sistema valido.
Con gran esfuerzo y dinero, afligido,
Llegar a poder juzgar lo prohibido
Convertido en delito cometido.
Leo en prensa y tertulias lo temido:
Presuntas sentencias en lo ocurrido
Poco coherente en derecho habido.
Presunta duda tengo que sufrido
Tal esfuerzo secuela no han tenido.
[1] Son 89 años ya en camino, que dan para mucha observación de errores cometidos.
[2] Sólo hay intención de criticar al sistema de acceder a la carrera judicial: jueces y magistrados distintos a notarios, fiscales, abogados del estado, inspectores de hacienda, registradores y otros… que también sufren unas oposiciones tremendas.
Son oposiciones muy duras por el gran número (más de 300) de temas de los programas que exigen 5 años o más para dominarlos. Esfuerzo en lo físico, moral y económico que pueden afectar presuntamente a lo físico y mental. Ocurre lo mismo, mutatis mutandis, en lo ascético y místico que exigen grades esfuerzos físicos y mentales. Tengo algún ligero conocimiento de ambos que lo intenté. Lic. En derecho, escribí la tesis doctoral en derecho (“responsabilidad civil de los maestros”, soy maestro), y muchos años en un seminario diocesano.