¡Ay! Caballero,
muéstrale lo que tienes,
al aguacero,
y dile que pretendes
lanzar destellos al cielo
Busca la luz
de los destellos
y mi cruz
en tus brazos carga,
como fortalecimiento del alma
como sueños de tu amada
Y tranquilo
que ni el amor
ni el dolor
vuelven,
no… no vuelven
Ellos mueren
en los latidos agotados
de tus sueños desesperados
Y dile al amor
que el aguacero lo buscó
pero que luego se apartó
porque los destellos del cielo
le cantaron que el dolor
llegaba con amor
y que la pasión se disfrazaba
de lo que el aguacero buscó
y que por su culpa se perdió
y no volvió
y la noche llegó
cuando los destellos del cielo
ya no brillaban
¿Lo ves aguacero?
el amor es traicionero,
y los destellos del cielo,
te lo advirtieron