Y así, simple, sin prisa
tomó lápiz
y escribió nuevos versos.
Con la misma tinta
tachó lo anterior.
Y comenzó su nueva historia.
Esta vez, con comas.
Con puntos aparte.
Incluso agregó algunos suspensivos...
No tuvo miedo.
No tuvo duda.
Solo liberó la vida
y aquella pluma
permaneció libre.
Fénix đĒļ