Cuento Corto: El Gato
Por: Srta. Zoraya M. Rodríguez Sánchez
Seudónimo: EMYZAG
Había una vez un gato muy travieso, curioso y muy fabuloso debajo de un árbol. La luz se escondía tanto y tanto que sólo brilla un pedacito de luz de ese sol en el suelo, pero, las ramas de aquel aŕbol se mueven con ímpetu dejando entre el suelo la luz del sol y con la sombra de aquellas ramas. El gato muy travieso, curioso y muy fabuloso con sus patitas delanteras desea atrapar a ese rayito de luz entre las ramas de aquel árbol, pero, entre las patitas delanteras se le escapa ese rayito de luz. El gato travieso, curioso y fabuloso le expresa al rayito de luz que…
-“¡Oye, no te me escapes que te quiero atrapar…!...”-,
El rayito de luz sólo le expresa al gato que…
-“¡Oye, no quiero que me atrapes soy libre si soy el sol…!...”-,
El gato con sus patas delanteras le expresa que…
-“¡Soy travieso, curioso y muy fabuloso te voy a atrapar por siempre…!...”-,
El gato se ha trepado entre las ramas de aquel árbol y ha forzado a la rama a caer al suelo y se detuvo por siempre su rayito de luz en el suelo. El gato se baja de aquel árbol y por fin se detuvo el rayito de luz en el suelo y le expresa el gato al rayito de luz que…
-“¡Oye, ya te atrapé!, vez que no era tan difícil porque soy el gato travieso, curioso y fabuloso que nada se le escapa…”-,
El rayito de luz del sol le expresa al gato que…
-“¡Ay, ya me voy si ya jugué bastante contigo hoy…!...”-,
El rayito de luz de sol se fue apagando su luz porque llegó la noche fría y se escondió el sol y el gato travieso, curioso y fabuloso quedó solo y sin lo que había atrapado al rayito de luz, porque el rayito de luz de sol le expresa que…
-“¡Oye, no quiero que me atrapes soy libre si soy el sol…!...”-.
Y así fue el rayito de luz… y el gato más travieso, curioso y fabuloso quedó solo y sin su rayito de luz de sol.
FIN