Aedo ciego
de memoria ilustre...
De virtud y nobleza
engalanado,
De la Grecia antigua
su conciencia...
El más sabio de los vates
que la honran,
Dónde mora de Ilión
su larga gloria...
Sino en la cárvava
descuidada de la Historia,
Poeta bendecido
por los dioses...
De los hijos de la Hélade,
La más inspiradora
de sus glorias.