Tú robaste mi corazón,
Dañaste mi alma sin razón;
Con tu océano de furia,
Tan solo apagarías.
Mis lágrimas de fuego,
Pues fue tan solo un juego;
Para ti, te alejaste,
Sin tú misma decirte.
Que me amabas;
Debiste decirme sin más.
Ahora solo queda dolor
En este poema de amor.
Es como una sonata sin sentido,
Es como de un alma un triste aullido;
Pues no duele esta indiferencia,
Duele el amor que por ti sentía.
Autor: Samuel Fuentes