Yermo que inhalas en las almas
bajo nubes tormentosas,
sin gotas que amamanten
a la piedra sin futuro.
Llanto de flor silvestre
en tierras sin olor,
que arroja más arena
al fugaz desierto.
Llanura en desolación
con sonidos de lluvia,
frente a la laguna seca
donde brota la tristeza.
Vuelan arenas incomprendidas
que arrastran alientos de sal.
Solo el negro del universo
se vuelve blanco al suspirar.
Ciegos por el fulgor de los cristales,
el viento arrastra lo yerto,
arenas sin color de vida
que se esparcen por el gran yermo.