Jesús GM

Éxtasis de ti

Me has hecho de tu cuerpo un adicto,

un despojo de hombre que se consume

en este vicio exquisito de saberte

hembra entre mis manos,

de beberme tu boca que fermenta

el vino de los años y de tus pechos

que socavan mis labios.

 

En tu vientre late la noche con su pulso de loba

y yo desciendo a tus abismos

como el agua que busca el centro de la piedra

ese espacio donde tus raíces

se abren en un rumor de selva húmeda

como el mineral que salta de la tierra.

 

Te ofreces como una fruta madura en verano,

salvaje,

desatada,

con una fuerza de ola que arremete contra la orilla:

mi deseo es un animal de sal que bebe de tus mareas

hasta olvidar el idioma de la sed.

 

Me despojas el alma y me desnudas el miedo

como quien le arranca el frío al invierno

el tiempo se nos rinde:

un minuto, una hora, una vida:

la cama deja de ser madera,

deja de ser sábana, deja de ser habitación:

somos... es ahora una isla volcánica,

una tierra recién nacida

donde nuestros cuerpos inventan el primer idioma.