Vuelve la esperanza
Vuelve la esperanza que tenía perdida,
emerge la ilusión que estaba hundida.
Volveré a respirar la limpia mañana
y a vivir de mis tardes los colores.
No serán ya mis noches de tristeza y agonía;
pintaré futuros en la oscura pizarra
de la silenciosa y alta madrugada.
Mis sueños no serán de pérdida y desconcierto;
soñaré con flores y paz en el desierto.
Y la sed ardiente de mis ásperas pesadillas
saciaré en un fresco lago, en la sombría orilla.
No quiero gloria ni honor,
solo paz, ánimo y labor.