Enmascaradodelapoesia

Lo que fuimos, y ya no serĂ¡

Antes que el tiempo desvanezca hasta el último rastro

y convierta lo nuestro en un cuento que nadie cree,

te escribo.

No pido que nunca me olvides sé que nada dura,

solo quiero que sepas:

en este mundo inmenso y frío,

dos almas rotas se buscaron sin saberlo,

y por un instante, creyeron haberse salvado.

 

Llegamos llenos de miedos viejos,

de heridas que aún sangraban,

de sueños que ya nos parecían imposibles.

Apareciste sin aviso,

y de pronto tú eras la única voz

que callaba mis ruidos más oscuros;

yo intenté ser el único sitio

donde tus tormentas no debían luchar.

 

Dijimos tantas cosas que no pudo ser…

Trazamos caminos que nunca pisaremos,

imaginamos mañanas que ya no existen.

Reímos hasta dolernos el pecho,

y lloramos penas que nadie más habría comprendido.

Y aunque todo termine aquí,

nadie podrá decir que no fue verdad:

lo nuestro fue tan real como esta despedida que me mata.

 

Porque amar no es retener para siempre.

A veces es llegar, cambiarlo todo,

enseñarse algo profundo… y luego irse.

Pero nadie nos enseña cómo duele:

perder lo que sentías tu única casa,

saber que ya no tienes adónde volver.

 

Tal vez un día nos crucemos,

y no quede ni un brillo conocido en la mirada.

Nuestras manos olvidarán cómo encajar,

nuestras voces sonarán a extraños lejanos.

Seremos dos personas que pasan de largo,

aunque supimos cada rincón del alma ajena.

Mas nunca lo olvides:

hubo todo mi ser,

que te quiso sin condiciones, sin reservas,

te quiso como no sabré querer jamás.

 

Si un día te agobia todo,

si la noche cae pesada y te sientes perdida,

recuerda esto:

hubo alguien que pidió al cielo solo tu bien,

incluso sabiendo que en ese bien ya no tenía lugar.

 

La gente se va. Los días borran.

El tiempo se lleva hasta las sombras.

Pero hay marcas que no salen nunca:

grabaste tu nombre tan hondo en mí,

que aunque mi mente te olvide un día,

mi carne te reconocerá en silencio.

 

Así, antes de volvernos extraños para siempre,

te dejo esto como mi último aliento:

no trato de detenerte,

solo quiero que lo lleves siempre dentro:

fuiste mi mayor alegría y mi herida más grande,

y en esta vida tan corta y tan cruel…

tú fuiste todo lo que tuve..