Cada pedazo de tu cuerpo
fue consumida por la ira,
no fue un enojo propio de ti,
no, fue el enojo de alguien que
te quiere ver acabada y mal.
No entiendes como pasó,
pero sabes quién lo provocó
y eso te rompe por dentro,
pero tú sabes que no puedes
hacer mucho, te queda aguantar.
Tus lágrimas esa serpiente
las bebe, como si tus ojos
fueron la fuente de su saciada
sed infinita, por favor, trata de
alejarte de esa serpiente.
Aunque ella sea tu madre
no quiere decir que ella
te aprecié, te odia y tú lo
sabes, aunque no entiendes el
por qué, sabes que estás a su merced.