Emma Gissel Gandara

​Revelación en el Espejo

Revelación en el Espejo

​No había notado la constelación de pecas,

cómo se abrazan al verde de mis ojos,

un mapa estelar sobre mi piel,

un secreto guardado a plena luz del día.

​No había mirado la seda de mis labios,

suaves como terciopelo recién nacido,

ni la línea definida de mis cejas,

un marco perfecto para mi alma.

​Mis ojos hinchados al despertar,

lejos de ser un juicio, son testimonio,

de los sueños que aún me quedan por soñar,

de la vida que se renueva cada mañana.

​Me juzgaba con severidad extrema,

exigiéndome una perfección que no existe,

como si cambiar un detalle de mi rostro

cambiara el universo que llevo dentro.

​Pero hoy, la mirada es diferente.

Me detengo en esa línea junto a mis labios,

un toque sexy, un guiño a mi propia fuerza,

un detalle que no había permitido ver.

​Mis pensamientos bonitos se vuelven poemas,

mi interior sigue siendo un jardín de esperanza,

enamorada de las cosas buenas,

amante de lo soñadora que soy.

​Suelo ser compleja, me dijeron algunos,

quizás aquellos que no pudieron sostener

la honestidad de mi palabra,

la firmeza de mi ser.

​Pero hoy, un decreto se escribe:

ser poco amable conmigo misma,

ya no es permitido.

Soy hermosa. Soy fuerza. Soy yo