Cuando contemplo el deslumbrante sol,
O cuando miro en la maceta aquel girasol,
No puedo ver más que un tierno verano,
Junto a ella pegados de la mano.
Pues, aunque el calor nos confunda,
El amor nunca tiene dudas
Y sabe cuándo juntar a dos girasoles,
Que sienten uno y mil amores.
Ya que la flor nace en primavera,
Pero en verano brillara;
Pues el sol la hará relucir,
Y el poeta de ella sabrá escribir.
Aunque justo ahora caiga el atardecer,
Nunca me cansaré de verte florecer;
Y como un girasol, giraré y creeré,
estaremos juntos en otro amanecer.
Autor: Samuel Fuentes