LA NARRACIÓN DE HOY
A quien te mira desde el cielo de tus ojos
y evoca la grandeza desde esta tierra.
saber que eres por destino dueña y señora
de los colores del arcoíris y de las estrellas.
A quien te enmarca entre volcanes y valles,
por donde anduviste entre la roca y el roció
de los más bellos amaneceres dibujados,
entre los tintes de los pétalos de las rosas.
A quien sabe de ti, por conciencia
y del aroma que dejaste en este espacio,
sanadora de almas en las tempestades,
sin importar distancias ni latitudes.
A quien conoce la eternidad celeste
que difusa parece encumbrarse
en la tranquilidad que impregna
la fe que traspasa todos los corazones.
A quien su suplica eleva confiada,
al otro lado del océano tardío,
con la seguridad de ser escuchada
en cada uno de sus latidos.
A quien admira su lienzo perfecto,
con la luna sosteniendo el universo,
a ella la confirmación del rezo
empuñando un ramo de rosas.
ANGHELUZ