Los aprontes
no pueden
esperar,
para la mejor
boda,
la de su hija.
La madre
confecciona
guirnaldas
de flores,
para adornar
la iglesia.
El padre,
quiere colaborar,
con una sardina,
le ofrece,
porque ha
pasado toda
la noche,
cortando
flores. Es
un día único,
la felicidad
en juego
para toda
la vida.
(rosi12)