Dormido o despierto, sin tapujos ni barreras, siempre uno mismo.
Con los pies en la tierra, sobre la marcha, la cabeza bien alta.
Enfrentando lo que venga, aceptando el resultado, aprendiendo a seguir.
Hacia adelante, con paso firme, sin perder el rumbo.
Día y noche, sin mirar atrás, avanzando con calma.
evolucionando, con las alas en alza, abriendo camino...
sin dejar de ser uno mismo.