_No fue cobardía_
No fue cobardía, niña,
que me vieras suspirar;
que hasta los hombres más duros
tienen derecho a llorar.
Yo no escondí mis heridas
debajo de mi sombrero,
porque el que entrega su vida
no se avergüenza del duelo.
No fui cobarde al quererte,
ni fui pequeño al perder;
más vale morir de amores
que nunca saber querer.
Emiliodr/Julio 17/26