El desalmado

EL JARDÍN DE LOS VERSOS MUDOS

«Los rosales son poetas que quisieron ser rosales»

Ramón Gómez de la Serna

 

Cansados de los tinteros

y del folio inmaculado,

dejaron el mundo entero

por un balcón olvidado.

 

Cambiaron plumas por ramas,

la voz por la enredadera,

para escribir con aromas

al llegar la primavera.

 

La espina es rima y orgullo,

la queja que no se olvida,

y el rojo de su capullo,

la sangre de su guarida.

 

Huyeron de aquellos versos

que el viento cruel desvanece,

para arraigar en los tiestos

donde el misterio florece.

 

Bebieron de las macetas

dejando atrás los mortales;

los rosales son poetas

que quisieron ser rosales.