ELMAY

Tu recuerdo

Aún recuerdo mis palabras: no te gustaban,

mis acciones no las reprochabas,

pedías perdón sin importar qué pasaba.

Te traté mal, no lo puedo enmendar,

quise cambiar pero no puedo perdonar

a mi personalidad pasada. Mirar a los ojos

no puedo, esquivo los rostros ajenos,

me ilusiona, encontrarte en ese río viendo las carpas

nadar y comiendo un pan que con esfuerzo trajiste.

Perdóname, perdóname, perdóname...

Aprenderé de ti, de mí, y estaré a la altura

de escribirte en tu libreta desgastada,

todo lo que siento, sin más que con la

pluma que no haz podido usar.