Eduardo Villacal (seudónimo)

A veces el mundo olvida

A veces
el mundo olvida
con una delicadeza
que nadie advierte.

Las hojas caen
sin que el árbol las llore.

Los nombres
empiezan a quedarse
del otro lado de las cosas.

El invierno
no pregunta
qué fue de las flores.

Y cuando el viento pasa,
mueve las ramas
como si nunca
hubieran sostenido el cielo.