Oh diosa...
que naces con la aurora,
Entre las aguas
esmeraldinas del estío,
Dime de dónde surgen
las dulces rosas...
Sino entre las agudas
espinas del delirio,
Vos...
belleza empedernida
y sin atino,
Desnudada
muy mansamente...
en las procelosas aguas
Del destino.