Sus dedos peinaban versos,
como peinar sus cabellos;
de los versos, los destellos,
de colores tan dispersos.
Plateados los reflejos,
de las rimas con aretes;
las palabras ramilletes
a la reina del festejo.
De sus ojos, es la niña
dónde en ellos, yo me miro
suspirando en esa viña.
Versos, risas en ti miro,
luz de luna en la campiña
son las uvas de zafiro
Que al peinarse van cayendo
Cómo rimas floreciendo.
©
Salvador Santoyo Sánchez
29/06/2026