JordiCris

El Big Band fue Ăștero. (El origen)

 
El parto del Big Bang
no fue un estruendo de fuego
y cenizas en la obscuridad,
sino la primera respiración
de un infinito aprender a latir.
 
Fue en su oscuridad fecunda,
donde dormían todas las vidas
y todos los nombres de estas
bajo el lenguaje de las estrellas 
y la memoria secreta de la luz.
 
Cada galaxia era como una célula,
cada planeta un sueño creciente,
cada vida una pregunta sin responder
escrita en el vientre de la vida y el tiempo.
 
El universo no nació de la prisa,
sino de una paciencia sin relojes,
abriéndose como una flor invisible
para que el vacío dejase de estar solo.
 
Y nosotros, polvos enamorados
de la vida con consciencia,
llevamos todavía ese origen encendido;
un eco de aquella primera expansión,
un latido que no ha dejado de crecer.
 
Tal vez porque crear sea recordar,
y amar, y volver por un instante
a ese útero materno e inmenso
donde todo eran posibilidades;
y, el silencio soñaba con la música
creada por millones de llantos
que, recién nacidos, gritaban sus nombres.
 
Mi poesía
Poema nº59
@JordiCris Derechos de autor reservados©