Despertó la bruma fría,
y en el lienzo del cristal
encontré el trazo ideal
para el alma que me guía.
Un corazón que rodea
con el aliento del mar,
el suspiro al evocar
el bello nombre: Lorea.
Aunque el sol borre el diseño
con su luz de nuevo día,
seguirá en la mente mía
como el más hermoso sueño.
En la gloria de tu fuego
halla el puerto de mi afán,
donde las sombras se van
con el beso que te entrego.
Ya no importa que el cristal
se nos llene de neblina,
pues tu gracia me encamina
a este reino de coral.
Classman