Emocionalmente parapléjica,
encerrada en una habitación
con muros más duros y fríos que el vacío,
vacío que siento en el pecho.
Todo se reduce a nada,
un velo que separa siempre de la realidad.
Colores de tristeza y angustia,
desgarrador sentimiento en el interior de esta carcasa
de piel, músculos y huesos.
Deseo de paz pero segunderos parando,
realidad falsa que separa el vacío
de las emociones brutas.
Desconexión de toda realidad.
Sigo rodeada de altos muros, de frías piedras,
cada mano tendida se desintegra,
sólo el dolor, el amarillo y las moscas me poseen
un cuerpo y mente cansado de vivir.
No es más que un sinónimo de morir en vida.
Permanezco en la línea divisoria,
me tiembla el cuerpo,
salto al vacío donde pertenezco.
Paz,
tranquilidad.
Sin puntos suspensivos.
#LetrasDeMax