Rafael Parra Barrios

Segundos que fueron siglos

 

Segundos que fueron siglos

 

​En una tarde de café,

también de fútbol,

en el anhelo ferviente

de meter el gol,

advino un ruido ensordecedor.

Retó al pueblo de pie,

que en su esplendor

tuvo que ceder.

Ante el súbito temblor,

salimos a la calle

en pleno terror,

impregnados de fe.

​Esta vez nuestro pueblo,

San Felipe El Fuerte,

aguantó y sobrevivió;

a diferencia del siglo diecinueve,

cuando desapareció.

Mas igual nos conmueve,

pues La Guaira mermó;

el dolor es lo que llueve

en medio de la desolación.

​El Litoral, bajo olas de muerte,

se desplomó diciendo adiós,

aplastando a miles de gentes.

Hoy se eleva un clamor a Dios

por unos días diferentes,

llenos de paz, sin el horror,

en un amanecer incipiente

impregnado de fervor.

​Hacia un mañana emergente,

sin lugar al rumor,

el suelo trémulo e inclemente

quebró sueños de amor 

que perdieron su suerte.

Bajo los escombros,

un cementerio hiriente;

mas ante el asombro

de tantas vidas vehementes

tras el ataque telúrico...

la esperanza sigue ardiente.