Fabio de Cabrales

Garcilaso 2026

En fin, a vuestras manos he venido,
teniendo el pecho descorazonado,
en este mismo sitio
donde bebíamos café los dos.

En fin, que aquí me encuentro,
con este fresco ramo de rosas somnolientas.
Estoy aquí, mirando fijamente
la estrella de tus ojos.

Yo sostengo las rosas en tanto tú me besas.
Repito: «A vuestras manos he venido...»
Tú ríes. «¿Garcilaso otra vez?». Yo te miro.

Te entrego el fresco ramo
y te doy un abrazo con un beso.
¿Es de inicio? (Si no, es de despedida.)