Freddy Kalvo

93 Primaveras

 

El aroma que no olvido

es tu aroma al buen café

y el amor que le mezclé,

de tu corazón querido.

¿Y el recuerdo? ¡Bienvenido!

Porque huele acanelado

cuando está recién sacado

y cocido en la jarrita

con un trozo de semita

que hoy alegre he recordado.

 

¡Qué bonita remembranza

como aquel arroz negrito

con café bien calentito

siempre lleno de esperanza!

Tu recuerdo ahora afianza

ese toque en la cocina

y una sopa de gallina

(aunque no era muy frecuente),

con su aroma ya envolvente

como nadie lo imagina.

 

Y el arroz con chacalines

muchas veces con ostiones

sin haber competiciones

se gozaban los festines.

Nos hacías tallarines

(macarrones, los llamabas)

y la salsa que le echabas

daba un toque muy sabroso

con el queso que oloroso

con ternura le adosabas.

 

Cocinabas siempre rico

con especias naturales

en las ollas y comales

que de barro vi de chico.

Y estos versos que publico

pintan esa trayectoria

cual vestigios de tu historia

que jamás olvidaré

ni el olor de aquel café,

que pervive en mi memoria...

 

Y el andar en callejones

de visita a Santa Elena

sobre tierra, sobre arena,

me remueven emociones.

Y en aquellos madrugones

en el rancho de mi tío

(el que nunca tuvo un crío

y su nombre era Gerardo),

sus recuerdos siempre guardo

con frescuras cual rocío.

 

Despertarse era alegría

escuchando una tonada

o tal vez, la carcajada,

de quien tanto yo quería

si mi madre le decía

algún chiste con jolgorio

de don Goyo (don Gregorio).

Y mi padre en un tapesco

en aquel ambiente fresco,

se sumaba al repertorio.

 

Todo aquello era bonito

en medio de la pobreza

y el amor era riqueza

en aquel lindo ranchito.

Y aunque el ser es tan finito

el recuerdo nunca muere

y entre más añejo adquiere

un valor irrenunciable

porque se recuerda afable

lo que el alma siempre quiere...

 

Hace tantas primaveras

que pasó lo que describo

y pensando en ti hoy escribo

los recuerdos de a de veras.

¡Noventa y tres primaveras,

celebrando tú estarías

con marcadas alegrías!

Y hoy que he vuelto a recordarte

dejo en versos buena parte

del amor que nos tenías...