Faro:
Luz insignificante que orienta
a aguerridos marineros jovenes
a no perderse
en el oceano
de la noche.
Sencillo:
Con la frescura
del bueno
de Nazaret,
que nos amo
hasta el extremo.
Subversivo:
De los que defiende
que el amor no se impone.
Cree
que la sinodalidad de Francisco
es más que una palabra.
Esperanzado:
En busqueda constante,
como un niño.
Se rehace,
cual cola
de lagartija.
Disfruta de cada instante,
como si fuera
el ultimo.
Amigo:
Se preocupa por los que quiere,
como una madre
por sus hijos.
Planta que crece,
sin olvidar sus raices.
¡Cincuenta años
no son nada
y menos
en bicicleta!