Cuando entornas tus ojos,
se apresura tu aliento,
y la suave caricia de tus labios
funde nuestro amor en un beso;
vendería mi alma y lo que poseo
porque tu beso fuera eterno.
Cuando tus manos frías
van buscando mi cuerpo
para encontrar el calor de una hoguera
o abrasarse en volcán de fuego;
revelaría todos mis pensamientos
porque en tu abrazo muera el tiempo.