David Marín Castaño

DESBROZADORES DE SOMBRAS

A oscuras tiento
vagas huellas en una tiniebla densa.
Quiero dar contigo,
pero un mundo de sombras encuentro.
 
En medio del camino, oscuridad.
No, tu luz no; sombras.
 
Seguía sin encontrarte,
misterio; no existías.
La ondulación de una quimera
mi olfato está persiguiendo.
 
Solo encuentro miles de sombras
y me ahogo en ellas, ardo en ellas.
 
Buscaré a los desbrozadores de sombras,
que abran las puertas de la noche,
de las tinieblas, de la insondable negrura
para que estén siempre abiertas
a granos de luz
que un día transporte el aire
e iluminen el camino hacia ti,
aunque solo cautive 
la risa de tu sombra.