El acto de respirar,
Es como latir de viento,
Respiro de pensamiento,
Que no se puede ignorar.
El respirar tu presencia,
Es sentir tu devaneo,
Singular tu coqueteo,
Y culmen de tu inocencia.
Respirarte es un perfume,
Concentrado en tus encantos,
Que tu caminar presume
Entre piropos y cantos,
Siempre tu belleza asumes,
Sin que termine en quebranto.
Un deleite, respirarte;
Poseerte es todo un arte.
©
Salvador Santoyo Sánchez
11/07/2026