Yull Eduardo

Mamá

Memorias que no volverán, memorias en blanco y negro, memorias que se tiñen en el nostálgico pasado.

El peso de tu voz se hace más grave cuando recuerdo tus palabras; tus abrazos equilibran mi ser.

Se han marchitado las flores si no estás tú, mamá; se paran las olas si no estás tú, mamá; el universo ha perdido su recorrido, se ha olvidado de cómo se olvidan las fechas.

Puñados de arena sobre la palma de mi mano, contando el tiempo en el que tú no volverás, dividiendo cada átomo para ver si estabas escondida por ahí. No te veo. ¿Acaso te has marchitado? Golpea, de alguna vez, la puerta de mi corazón.

Mamá, vuelve, déjame asomarme una sola y última vez para despedirte, mamá. Mímame, que te has ido y el olvido de tu rostro se refleja en mis lágrimas. Vuelve una última vez con tu sonrisa.

Mamá, te amo.