Y si incluso el mundo cambia
o si no cambiara nada,
allí estás tú y aquí estoy yo.
¿Y si no te hubiera conocido?
En algún rincón del cielo
iluminarías mi horizonte y brindarías
calor a mi alma desamparada,
que se pregunta con constancia
qué pasaría si no te conociera.
Por más solo que me encuentre,
espero siempre tenerte a mi lado,
aunque estoy seguro de que nuestro
amor florecería como un cerezo en verano.