El día en que me divorcie de la tristeza,
será cuando en mis brazos florezcas.
Querrá asesinarte por celos,
dirá: \"perteneces a una manada de cebos\".
Su excusa, falta de holgura.
Y tú, musa, mi cetro, mi manto, mi cuna...
—¡Mal,Marco, muy mal!
—¿Por qué?
—Porque no dices si la protegerás...
Me froté los ojos, y apareció. Rodando sobre mis murallas de bromo...