La música que asombra
Enciende tus mañanas
Los elegantes se asombran
Y pierden su fama
El canasto y la cobra
Que pierde su alma
Volvés a tu forma
De noches entregadas
Paisajes delirantes
Entre ruidos desnudos
Entre tantos engranajes
No quedará ninguno
Las canciones sin horas
Los ojos entre ramas
Lo dulce reacciona
Y luego se desangra
Sotanas que se mojan
Pierdes tu mirada
Pieles que se asoman
Bajo luces apagadas
Pateticos viajantes
Mimos de cianuro
Así van los farzantes
No quedará ninguno