hugo ivan cruz rosas

\"Unicidad en los raspados o granizados de grosella, rompope y tamarindo\"

Criatura a la que convoco con inocultable desprecio: pon atención, pues mi voz [1] se nutre del sedimento de la roca que posee más espíritu que tú.

 

¿Qué cobarde necesidad tienes por mandar sobre las tormentas que iluminan con fuerza tu existencia? ¿Acaso eres incapaz de decidir ante el batir de las alas vestigiales que no gobiernas? ¿Qué te hace creer que al portar un estúpido amuleto, controlas el devenir aún no escrito que tanto te aterra?

 

Cuando te vi vacilante, dudar, inseguro de tomar una decisión, llegó un ser aún más despreciable que tú a ofrecerte una mentira a todas luces inverosímil: tu cobardía y debilidad de carácter te hicieron abrazarla con todas tus fuerzas… A eso le llamaste fe…

 

Bestia que detesto [2], te he observado postrada frente a un símbolo y no he podido disimular mi risa al mirar tu grotesca esperanza en lo inexistente, deseando incidir sobre el mundo que te rodea y cuando todas tus fantasías te fallan, encuentras una patética salvación en otras realidades, otras vidas que serían dignas de burla si no me causara pena el verte llenar tu existencia con esas supersticiones vacías.

 

Incapaz de afrontar la falta de control sobre lo que converge en tu vida, has tomado toda tu miseria intelectual para darle el ridículo nombre de destino, suerte, dios, creador, cosa que tiene qué suceder, misión por cumplir, todo pasa por algo, conjunción de los astros, poder de los cuarzos o insensatez semejante.

 

No comprendes, repulsivo animal, que tus padecimientos tienen más explicación económica, política, histórica, que la intervención irreal de un demonio que solo asusta a idiotas que no comprenden que en la noche simplemente habita el cauce de la oscuridadY aun cuando la veracidad de tus supersticiones es cuestionada en cada piel mudada por las serpientes, te aferras absurdamente a tu fanática mentira: ante espantosa exhibición de ineptitud no pude contenerme y te llamé imbécil con tanta fuerza, que el viento se movió: tú quisiste interpretarlo como una señal.

 

Tanta es tu cobardía que me pedirás respeto para quienes han pasado por situaciones difíciles y es verdad: hay sucesos que son humanamente insoportables y solo allí, cuando se está al borde de la demencia, comprendo un poco la necesidad de abrazar falacias incoherentes, mas no lo acepto: tu fe, con sus más complicados y elaborados mitos no es más milagrosa que un caldo de gallina, un canto para matar culebras [3] o una danza para hacer resplandecer al Sol [4].

 

 

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[1] Bryophyta sensu stricto. Plantas no vasculares. Presentan alternancia de generaciones. El individuo haploide suele tener ideas con diversos grados de herejía.

[2] En voz del demonio poeta, se leé: “¡Muéstrame a un hombre que sea bueno!… Pero que tu gracia multiplique mis fuerzas naturales, pues ante el espectáculo de semejante monstruo puedo morir de asombro; por menos se ha muerto”. Isidore Ducasse (Conde de Lautreamont); Los cantos de Maldoror.

[3] “¡Mayombe-bombe-mayombé!”. Nicolás Guillén; Sensemayá.

[4] Toda estrella termina por devorar a sus planetas. Es su peculiar modo de decir que hay cosas que pudieron ser, pero que ya nunca serán.