La noche,
templada entrado el invierno.
Con la frescura de un beso
apuntó mi brújula de mis sueños
directo a sus brazos.
*
La espera,
a metros de esa plaza.
viendo bailar las hojas
del viejo árbol
como antiguo rito de amor.
*
Su llegada,
un corazón acelerado.
Miradas que se encuentran
cambiando sombras por luces
y mil rosas sin espinas.