Cuando estoy contigo,
el ruido interno desaparece
y solo siento esa cálida compañía.
El ciclón que venía viviendo por años
desapareció con tu llegada.
Eras esa calma que llegó a mí
de una forma tan extraña
que ni yo supe por dónde apareciste.
Me encanta el silencio
que puedo llegar a tener contigo,
porque no se siente incómodo;
se siente como una tarde en la playa,
sumergido en el agua, solo sintiendo los rayos del sol.
No puedo decir más.
Simplemente me queda una certeza:
que eres ese refugio que encontré en el bosque de mi vida.