Yull Eduardo

Epidemia de amor

 

Las naciones peleaban
Los países se quemaban
La naturaleza era maltratada
Nos adueñábamos de lo ajeno
Éramos la causa de una muerte anunciada.

La rebelión salpicaba sangre para callarnos
Las propagandas reprimían el sentir, el hablar y el pensar
Las masas totalitaristas eran dueñas de todo.

El amor iba desapareciendo con el paso del tiempo, dejando huella en las personas
Habíamos dejado de ser humanos
Olvidamos lo que era la moral

El camino eran balas y dolor
Anunciábamos la muerte

Todos los bandos eran iguales

Hasta que la esperanza también se fue

Entonces, a lo lejos, te vimos

Desnuda.

Había quienes, llenos de lujuria, ofrecían fortunas por tu cuerpo
Otros deseaban destruirte para demostrar que eran dignos de poseerte
Los medios te silenciaban

Tu cuerpo era la escultura de la libertad
Eras aquello que nadie podía nombrar y que todos temían

No bastabas tú sola.

Entonces llegué yo, sin tregua, porque en tus ojos sobrevivía el mundo que habíamos perdido.

Y el mundo comenzó a cambiar.

La violencia disminuía
Las guerras eran besos
La naturaleza recuperaba lo que siempre le perteneció
Las fronteras dejaron de existir donde antes solo había odio

Fuimos el antídoto de todas las enfermedades

Éramos la epidemia del amor.