poetalibre

LA HIEL

Si yo te di la vida... cógela.

Agradece el sonido del mundo 

y el sentir de las amapolas 

que nacen en tu pecho.

Un mar de dudas, insistente,

las olas me marean a su merced.   

Que el horizonte te pertenece,

¡Dale tu sitio! ¡Sueña!

y a mí el mío, también...     

Si yo te di el espacio, los ojos,

la sangre y la piel,

mira, respira y siente,

no te detengas disuelta

en maldiciones del ayer.   

¡Nada me debes!, ¡Nada!

A Dios como yo, tal vez...   

Si yo te di los labios, la palabra,

los zapatos y algo de hiel,    

calla o grita, ¡Corre!,

busca tu trocito de cielo,

tu trocito de tierra,

pero a mí... A mí déjame.