El ojo vagabundo

Desde luego

Con los años comprendí
que la memoria no dice la verdad;
la embellece,
la corrige,
la condena.

Por eso vuelvo a ti
como quien relee una novela antigua,
convencido de conocer el final,
y descubriendo, página tras página,
que el personaje equivocado
siempre fui yo.