Annabeth Aparicio

Oración por mi madre

 

Señor, escucha mi ruego callado,
haz que sus días sean más largos que los míos,
pues ella supo andar sin mi compañía,
y yo necesité su luz para aprender caminos.

Ella fue raíz y rama en mi infancia,
la voz que me enseñó a nombrar el mundo,
y cada gesto suyo fue esperanza
que me sostuvo en la noche profunda.

Te pido que sus pasos no se cansen,
que sus ojos sigan viendo auroras,
que su risa florezca en cada instante
como un río que nunca se desborda.

Si el tiempo recorre, que el suyo se expanda,
que la vida le regale estaciones,
pues ella pudo caminar sin mí,
y yo sin ella no hallaba direcciones.

Concede, Dios, que su aliento perdure,
que su ternura sea eterna en la tierra,
porque sin ella no supiera que es vida,
añade más años a ella que a mí...

 

Annabeth Aparicio de León 

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