Traeme de vuelta el sol de tu verano
Que si me quedo quieto me absorbe el asfalto
Son instantes plebeyos, futuro y pasado
Aún gira la rueda, por temor o por mando
Derrito la esfera, ya no soy tu esclavo
Me hago el muerto, me hago santo
En vibrantes reflejos, que unen tus labios
Los vidrios se quiebran, laten de costado
Algo no cierra, nos vemos descalzos
Porque sigo suelto, sin tu amor, sin tus rastros
Nos creimos modernos, solo somos agua de patos
Y en algo creemos, aunque sea falso
Tanta simpleza, corazón y fríos vasos
La muerte no miente, tampoco mi llanto
En retazos dementes, entre tantos presagios
Esas risas que envenenan en ojos tan blancos