Me voy a instalar en tu cuerpo
como un recuerdo en la memoria,
adivinarte entre mis noches susurrando sueños,
colgada a mis pupilas, cómplice del silencio.
Eterna.
Inhóspita piel donde se inmolan mis besos.
Terribles caminos en los que muere la locura:
busco desesperadamente tu frontera
el ultimo límite de un corazón desbordado:
buscar tu cuerpo es buscar el centro del mundo.
Fugaz y soberbia.
¡Ah, hundirme en los abismos de una mirada!
Nacer en un beso, buscarte en la poesía.