Arvela1957

Poema de un amor ausente.

En la penumbra callada de la noche, 
tu nombre surge como un eco lejano; 
y aunque mis labios lo pronuncien quedo, 
mi corazón lo grita en desvarío humano. 

 

La brisa vaga acaricia mis sienes, 
como si fueran tus manos perdidas; 
y en cada sombra que el silencio guarda, 
te busco, amor, con ansias encendidas. 

 

¡Oh ausencia cruel, que hiere y desgarra, 
más que la daga en el pecho doliente! 
Tu imagen vive, aunque tú no estés, 
como un fantasma dulce y persistente. 

 

Si alguna vez regresas a mis días, 
hallarás flores brotando en mi herida; 
pues, aunque el tiempo me robe la calma, 
tu amor ausente me sostiene en esta vida.