No dejo de pensar en nosotros,
en todo lo que fuimos
Y en lo que todavía podríamos ser.
El tiempo ha pasado,
y aunque las heridas duelen,
en mi corazón guardo la esperanza
de que algún día,
cuando las heridas sanen
y las circunstancias cambien,
podamos comenzar de nuevo.
Deseo con todo mi ser
que puedas esperarme,
que no cierres las puertas
a lo que aún no hemos terminado.
Sé que no ha sido fácil,
y que tal vez el camino
se ha llenado de sombras,
pero también sé que el amor verdadero puede renacer incluso en los momentos más difíciles.
Quiero que sepas que aquí estaré,
con la paciencia y el anhelo
de quien sabe que lo que vale la pena,
merece una segunda oportunidad.
Que el tiempo pase,
que la vida siga su curso,
pero que en algún rincón de tu alma
quede un espacio reservado para mí,
para nosotros.
Sueño con ese día en que podamos
mirarnos sin miedo,
sin rencores,
y empezar desde cero,
construyendo un futuro donde el pasado
sea solo un recuerdo
que nos enseñó a valorar
lo que realmente importa.
Hasta entonces,
te pido que me esperes,
que no apagues la llama
que aún arde en mi interior,
y que creas en la posibilidad
de un nuevo comienzo.