Daniel Omar Cignacco

Adagio para un amor ausente 🔥

Toda despedida
es una partitura
que el tiempo interpreta
sin equivocarse.

El amor
no conoce el olvido;
sólo modula
hacia una tonalidad
donde el alma
escucha lo que perdió.

Hay violines
que no lloran:
abren una grieta
por donde entra
la eternidad.

Y entonces comprendo

que el desamor
no es el final de la música,

sino esa nota
que Vivaldi dejó suspendida
entre dos estaciones,
para demostrar
que aun el silencio
necesita
de quien lo escuche.

Daniel Omar Cignacco  © 2026