\"El último andén\"
Oigo un silbato,
ya llega el tren .
Llevo tiempo esperándolo,
impaciente en el andén.
Grande e imponente,
y con un ruido ensordecedor,
frena ante nosotras
elegante y seductor.
Su oscura piel reluce,
bajo la luz del andén;
me invita con sus puertas
a subir de una vez.
Doy un paso hacia adelante,
ya casi puedo subir.
Pero se cierran las batientes
antes de llegar a mí.
Se aleja dejando humo,
rompiéndome el corazón.
Y de nuevo, sola en el andén,
sin ninguna explicación.